Cuando hablamos de salud preventiva, la desparasitación es uno de los pilares fundamentales. Los parásitos, tanto internos como externos, no solo resultan molestos: pueden provocar problemas graves de salud en nuestros perros y gatos, e incluso afectar a las personas que conviven con ellos.
Dividimos la prevención en dos grandes bloques: parásitos internos y parásitos externos.
🦠 Parásitos internos: lo que no se ve también importa
Los parásitos internos más frecuentes son los gusanos intestinales (como nematodos y cestodos), aunque también existen otros más complejos como el gusano del corazón. Muchos animales pueden estar infectados sin mostrar síntomas evidentes, especialmente en fases iniciales.
Cuando aparecen signos clínicos, pueden incluir:
- Diarrea o vómitos
- Pérdida de peso
- Abdomen abultado (especialmente en cachorros)
- Decaimiento
El control de parásitos internos debe realizarse de forma periódica y adaptada a la edad, estilo de vida y entorno del animal. Recomendamos hacerlo trimestralmente. Antes y después del verano mediante desparasitación con pastilla y otoño e invierno podemos sustituir las pastillas haciendo un simple análisis de heces, y solo desparasitar si este diera positivo. No todos los productos sirven para todos los parásitos, por eso es fundamental seguir un protocolo personalizado recomendado por el veterinario.
Además, algunos parásitos intestinales son zoonóticos, es decir, pueden transmitirse a las personas. La prevención no solo protege a tu mascota, sino a toda la familia.
🐜 Parásitos externos: más allá de pulgas y garrapatas
Cuando pensamos en parásitos externos, solemos pensar en pulgas y garrapatas. Pero también debemos tener en cuenta ácaros y mosquitos transmisores de enfermedades graves.
Las pulgas pueden provocar dermatitis alérgica y transmitir otros parásitos. Las garrapatas pueden ser portadoras de enfermedades infecciosas. Y los mosquitos pueden transmitir patologías como la leishmaniosis o la filariosis, dependiendo de la zona geográfica.
La prevención frente a parásitos externos debe mantenerse durante todo el año, especialmente en climas templados. Existen diferentes formatos: pipetas, collares, comprimidos, con distintas posologías: mensuales, trimestrales e incluso anuales. La elección dependerá del tipo de animal, su estilo de vida y el nivel de riesgo de la zona de residencia y vacacional.
Prevención personalizada: la clave del éxito
Cada animal es único. No es lo mismo un gato que vive exclusivamente en interior que un perro que pasea por zonas rurales o convive con otros animales.
La prevención es siempre más sencilla, segura y económica que tratar una enfermedad cuando ya está avanzada.
Para ayudaros a llevarla a cabo, durante los meses de marzo y abril en AnimalClinic ponemos en marcha nuestra campaña especial de prevención: ofrecemos la elaboración gratuita del plan anual de control de parásitos para nuestros clientes. Solo será necesario abonar el coste de los productos recomendados en cada caso.

